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ENSEÑANZAS
DE BUDA
La
ira es una carreta sin control,
aquel
que controla su ira naciente
es
verdad un buen conductor.
Los
demás sólo agarran las riendas
El
necio parece disfrutar mientras sus
faltas
maduran y se vuelven contra él.
El
hombre bueno, en cambio, padece
los
sufrimientos hasta que sus
aciertos
florecen
Qué
fácil es ver las faltas de los demás,
pero
qué difícil es ver las propias.
Exhibes
las faltas ajenas
como
quien halla un pelo en la sopa,
y
escondes en cambio las tuyas,
como
quien hace trampa en el juego.
¡En
ningún lugar! Ni en el firmamento,
ni
en medio del mar, ni en las montañas,
te
puedes esconder de tus errores.
Ni
en el cielo, ni en medio del mar,
ni
en las montañas ¡en ningún lugar!...
Te
puedes esconder de tu muerte.
Sigue
el camino de los virtuosos,
sigue
el camino alegremente,
en
este mundo ¡y más allá!
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