Terry García. Vicepresidente del National Geographic Society

La Sociedad National Geographic una de las instituciones de investigación más prestigiosas del mundo, con una relevancia educativa que ha alcanzado altas cotas gracias a su emblemática revista y a sus formidables documentales de televisión. Entrado el nuevo milenio, la institución se plantea ampliar su misión: «incrementar y difundir el conocimiento geográfico», hasta «entender el mundo y todo lo que hay en él». Decidimos visitar a Terry García, recientemente «fichado» para perfilar las directrices de la centenaria organización en el siglo XXI.

– ¿Cómo inició su relación con National Geographic?

– Comencé a colaborar con National Geographic en noviembre de 1999. Los cinco años anteriores ocupé un alto cargo en la administración de Clinton, primero como responsable de la asesoría jurídica en la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, durante dos años y medio, y después como Viceministro de Comercio, al frente del mismo departamento, teniendo bajo mi responsabilidad la pesca comercial, los recursos costeros, el Servicio Nacional de Meteorología, el Sistema Civil de Satélites de los EE.UU. y las actividades de control climático y atmosférico. Pero se me presentó una oferta a finales del año pasado para unirme a N.G. como Primer Vicepresidente para el desarrollo de programas y decidí que esta era una de esas oportunidades que no podía dejar pasar, la acepté y aquí estoy.

– ¿Cuáles son sus funciones específicas?

– Incluyen investigación, exploración, educación, así como otras áreas de desarrollo, como las actividades filantrópicas de la Sociedad, exhibiciones y muestras, competiciones geográficas, de la que tenemos un ejemplo aquí en los EE.UU., donde los estudiantes participan para demostrar sus conocimientos de geografía; la final se celebra en Washington, donde concurren los finalistas de todo el país. También tenemos una olimpiada internacional, en la que compiten estudiantes de todo el mundo. Asimismo, hemos diseñado un programa de conferencias para presentar algunos talentos estrella de la Sociedad, investigadores, exploradores, escritores, periodistas, fotógrafos… pronuncian sus disertaciones en nuestra sede o de forma itinerante. Hace poco han estado en Seattle, Dallas y Cincinnati, y tenemos la esperanza de extenderlas a otras ciudades dentro de un año, de manera que tendremos cinco o seis conferencias itinerantes anualmente. Esto nos da la oportunidad de presentar el talento y el temario de N.G. por todo el país.

– ¿Cuándo se inició N. G.?

– Se constituyó hace 112 años, con el propósito de -usando las palabras de esa época- «incrementar y difundir el conocimiento geográfico». Fue fundada por 33 personas aproximadamente -Alexander Graham Bell fue uno de ellos-. Se financiaron proyectos de investigación y exploración con ese mismo fin, y, de hecho, la revista era considerada como un vehículo de información para los miembros sobre los resultados de las investigaciones. Fue creciendo y ahora tenemos una revista que se publica en diez idiomas, incluyendo el español. Nuestro canal de televisión se ve en 60 países y próximamente lanzaremos un canal por cable en los EE.UU. que emitirá una programación que destaque los asuntos de vital importancia, las 24 horas, siete días a la semana, 365 días al año. Ya no sólo somos una organización de orientación estadounidense, sino una organización con visión global. Este es el mejor momento para estar aquí.

   Ahora hemos ampliado nuestra razón de ser, incluyendo en ese alcance  la alfabetización mundial, entender el mundo y todo lo que en él hay,… todos nuestros programas están diseñados para lograr este propósito. También estos programas son los que nos caracterizan -ninguna ONG tiene la doble capacidad de exploración e investigación junto a la plataforma divulgativa de que disponemos: la revista; así que tenemos la oportunidad de educar e informar al público y a la vez de conducir nuestras propias investigaciones, financiando la labor de algunos de los más afamados científicos del mundo. La combinación de esos dos aspectos, educación /investigación y exploración/divulgación, unido al medio de difusión, nos hace únicos en el género.

– ¿Han realizado algunas actividades en el extranjero?

– Sí, manejamos la posibilidad de trabajar con otros países para alcanzar nuestros objetivos de educación e investigación. Una posibilidad es duplicar el Comité para la Investigación y Exploración en otros países. Este comité es el principal organismo filantrópico de N.G., el que otorga la financiación para la exploración y la investigación. Este es el legendario comité que ha financiado la mayoría de las investigaciones y exploraciones realizadas por N.G. a lo largo del siglo: desde la de la naturalista Jane Goodal, la del descubridor del Titanic, Bob Ballard, pasando por la bióloga marina Silvia Earle. Dado que N.G. está expandiendo su alcance global, hemos entrado en asociación con editores y otros medios de comunicación de todo el mundo, para publicar nuestra revista y para emitir nuestro canal de televisión. También consideramos que es apropiado que trabajemos con los científicos de esos países para establecer una presencia que les permita colaborar con nosotros para desarrollar proyectos adecuados a una región o país en particular, siempre que sean afines a los objetivos de incrementar el conocimiento en estos temas.

   También estamos en proceso de definir nuestra misión. Mencioné al principio que nuestro propósito fundacional era el de incrementar y difundir el conocimiento geográfico, tomamos ahora un alcance mayor. Teniendo en cuenta que durante los primeros cien años el enfoque era la exploración, actividad que continuaremos desarrollando (todavía hay montañas que el hombre no ha visto, mucho menos escalado, que se encuentran bajo la superficie del océano) es un área a la que vamos a seguir dedicando mucho esfuerzo, aunque consideramos que debemos dedicar una mayor atención a otro tema, de crítica importancia para este país y el mundo, como es la administración de los recursos naturales.

– ¿Qué puede hacer N.G. por los recursos naturales del mundo?

– Estamos asistiendo al cambio químico de los océanos, del clima del globo, a la extinción de especies biológicas… a un ritmo alarmante, y creemos que N.G. tiene un papel que jugar, informando al público acerca de estos problemas, proporcionando información para generar un debate debidamente documentado que ayude a plantear las políticas que tienen que formularse. Paralelamente, estamos viviendo una creciente presión sobre los pueblos indígenas: estamos siendo testigos de la disminución del número de lenguas habladas en el mundo, de 10.000 a 6.000 y a 3.000, algunos antropólogos opinan que en un punto no muy lejano del futuro puede que sólo se mantengan vivas unas 300 lenguas en todo el mundo. El desafío es educar al público, presentarles esta información para que podamos entender el impacto que la pérdida de estas culturas tendrá en nuestra sociedad, y en algunas casos es tan serio e impactante como la pérdida de especies biológicas. De igual manera, pensamos que parte de nuestra misión tiene que ser encontrar la manera de utilizar algunas de las nuevas tecnologías de que disponemos para proporcionar información a tanta gente como podamos, en tantas formas como sea posible y de la mejor manera. Esta es nuestra misión, en realidad doble: combinar la administración de los recursos naturales con el uso de nuevas tecnologías para ofrecer información a un nivel que no era posible algunos años antes.

– ¿Otorgan subvenciones en el extranjero?

– El Comité para la Investigación y Exploración otorga 300 subvenciones a científicos e investigadores en todo el mundo. La mitad de los subvencionados no son ciudadanos norteamericanos. También tenemos un grupo llamado Consejo de Expediciones, que otorga subvenciones a individuos que están realizando exploraciones en áreas remotas en el mundo o en áreas bajo creciente presión medioambiental. Esas son las áreas que consideramos relevantes y que deben destacarse, y por eso financiamos expediciones en esas partes del mundo. La tercer área es la Fundación para la Educación, patrocinada por N.G., y financiada con 100 millones de dólares; cada año otorgamos subvenciones para varios proyectos de educación, muchos de los cuales se realizan en los EE.UU, pero es nuestra intención colaborar en proyectos externos encaminados a fomentar la alfabetización en el mundo.

– ¿Cómo se financia N.G.?

– Tenemos aproximadamente 10 millones de miembros en todo el mundo, y son esos miembros, sus cuotas y sus contribuciones a la organización, las que financian las investigaciones, expediciones y programas de promoción educativa que hemos patrocinado a lo largo de nuestra andadura. Ahora, junto a nuestras plataformas de comunicación, ya sean los medios tradicionales o los nuevos a través de Internet, tenemos la posibilidad de comunicar ideas, expediciones y nuevos descubrimientos de una manera que no existía años atrás, y estos medios permiten educar y entretener.

– Háblenos de usted ¿tiene ancestros españoles, como parece indicar su apellido?

– Mi abuelo era de las Islas Canarias. Yo, como muchos inmigrantes que vinieron a este país, no hablo español, aunque mi esposa lo habla perfectamente y mis hijos están aprendiendo. Cuando estuve en Cuba me enteré de que muchos emigrantes canarios se asentaron allí y durante casi toda la década dominaron la industria pesquera en esa isla. A mis anfitriones cubanos les pareció muy curioso que mi abuelo fuera canario y que yo hubiera sido el principal responsable de la regulación de la pesca comercial en los EE.UU., una conexión muy apropiada. Aprendí muchas cosas durante mi viaje.

– ¿Su meta personal?

– Mi meta principal es incrementar la viabilidad y efectividad de los programas promovidos desde N.G. La Junta de Administración y yo vemos estos programas como el rasgo distintivo de la organización; esto es lo que somos: investigación, exploración y educación, y yo deseo incrementar los recursos disponibles para estos programas, para aumentar su diversidad y la gente involucrada en ellos. Esto encaja dentro del concepto de ser una organización con alcance global y necesitamos proyectos e ideas nuevos. Esto es lo que me he propuesto hacer durante mi ejercicio.

– ¿Hasta cuándo dura su cargo?

– Espero estar aquí  mucho tiempo. Pienso que este es uno de los mejores empleos en Washington. Es curioso, cuando estuve en el gobierno tuve la oportunidad de hacer muchas cosas interesantes. Antes de eso, ejercí de abogado; de hecho estuve en un bufete de abogados durante 15 años, donde cursé la mayor parte de mi vida profesional. A pesar de haber nacido en Florida, fui educado en Washington, estudié en la Universidad George Washington. Me dieron después la oportunidad de incorporarme a la administración de Clinton y no la podía dejar pasar, es una oportunidad que se presenta una vez en la vida. Durante mi desempeño en el cargo, tuve la oportunidad de viajar a la Antártida y disfruté mucho. Cuando regresé a casa, le dije a mi esposa que ya sabía lo que quería ser: «un explorador polar», algo que le hizo mucha gracia. Así que cuando N.G. me ofreció esta oportunidad, vi la ocasión perfecta para desarrollar mi interés por la exploración y las ciencias.

– ¿Ha encontrado su pasión?

– Quiero reiterar lo que había puntualizado anteriormente y es que si durante el primer siglo de nuestra existencia nuestro enfoque primario fue la exploración, en este nuevo siglo, el siglo XXI, nuestro enfoque debe ser la administración de los recursos de este planeta, tanto los recursos naturales como la herencia cultural, y lo que yo llamo la democratización del conocimiento, incrementar la alfabetización mundial, ampliar el conocimiento y el uso de nuevas tecnologías para poner la información a disposición del público en un sentido más amplio. Esa tiene que ser la misión de esta organización y eso es lo que quiero lograr, y es mi intención dedicar el tiempo y esfuerzo que sean necesarios para lograr esos fines, ya que son necesarios y tengo la certeza de que lo lograremos.

Sergio García