El mito del héroe y el dragón – Primera parte

Hablar del héroe es hablar de uno de los mitos más universales que existen. Da igual a qué lugar de la tierra viajemos, si a Oriente u Occidente, a América, Europa o África; si retrocedemos en el tiempo 3500 años en Egipto o si con una máquina del tiempo no inventada todavía, nos trasladáramos hacia el futuro. En todos los lugares, el héroe o la heroína es y será siempre el protagonista principal en cientos y cientos de mitos, cuentos, historias y películas.

Grandes pensadores de nuestra época moderna y también de la antigua nos han hecho ver en sus estudios que detrás de los mitos, muchas veces de apariencia fantástica, se revelan historias, que conociendo las claves, describen un mundo rico en matices que nos permite entender los secretos de la naturaleza, las leyes que la rigen, e incluso cómo funciona el ser humano para conocer qué es lo que sucede dentro de uno mismo.

Los mitos son como un cofre del tesoro lleno de monedas de oro, de joyas preciosas y lámparas mágicas de incalculable valor, etc. Si no poseemos la llave para destaparlo no podremos profundizar más allá de lo que se muestra, es decir, conocer las claves nos va a ayudar a comprender su simbolismo.

Al no tener la llave que abre el «cofre de los mitos», vemos, por ejemplo, a un señor que mata con un hacha a un hombre con cabeza de toro. Puede ser un mito que nos guste, pero si conocemos la clave de interpretación, podremos comprender qué nos está contando en realidad. Qué representa Teseo, qué simboliza el minotauro, el laberinto o el hilo de Ariadna. Y cuando lo comprendemos de verdad, descubrimos lo más interesante: que esa lucha sucede dentro de nosotros mismos. En el día a día tendremos que enfrentar nuestro monstruo interior, salir de nuestro laberinto construido por nuestra propia mente, levantar, como Teseo, el hacha de doble filo y pedir a Ariadna ayuda para no quedarnos encerrados para siempre.

Un héroe o heroína es un hombre o una mujer que se diferencia de la gente normal por haber realizado alguna proeza o hazaña de valor extraordinario por y para el bien de los demás, por encima del suyo propio. Así mismo, resplandece por sus virtudes y cualidades, lo que le convierte en un ejemplo a admirar y seguir por los demás, porque le llevan a sacrificar sus propios intereses por el bien de las demás personas.

Mientras que el hombre y la mujer común se rigen por parámetros normales, el héroe se rige por otros distintos; lo que para los demás es imposible, para él es posible.

Como diría Homero «…sus hazañas dejan una impronta en el mundo, y por ello son objeto de canto después de su vida.»

Dentro de los esquemas más repetidos en la mitología heroica encontramos el del héroe que lucha contra el dragón. Es muy común ver la imagen del caballero, paladín de la justicia y la luz, que lucha contra la bestia abismal, el monstruo de las sombras y cómo tras su victoria instaura nuevamente la paz, el orden y la prosperidad en el reino.

Pero ¿cuál es el significado del mítico combate contra el dragón? Encontramos muchas interpretaciones interesantes, es decir, las llaves con las que poder abrir el cofre del mito del héroe:

Esta epopeya nos habla de la lucha del sol contra la oscuridad

La victoria del caballero sobre el dragón es la victoria del orden, de la fuerza y la energía solar que vence con cada amanecer sobre la noche. De la misma forma, del triunfo de la luz y el calor sobre el frío y la oscuridad del invierno que tiene lugar cada año. Curiosamente, el día de San Jorge es celebrado en primavera y en algunas imágenes del medioevo encontramos al héroe cristiano coronado con guirnaldas primaverales en homenaje por su victoria.

Enfrentamiento entre juventud y vejez

El joven héroe en plenitud de sus facultades y rebosante de energía, belleza y nobleza se ha de enfrentar a ese dragón símbolo de la vejez que se interpone en su camino impidiéndole su ascenso.

El jinete arremete contra la terrible bestia encarnando la fuerza de la renovación de la juventud que avanza con ganas de cambiar aquello que está gastado, es viejo y necesita ser transmutado.

La lucha contra nuestro ego

En su significado psicológico, la lucha contra el dragón representa el combate que el ser humano tiene que librar contra su ego y sus características caóticas; contra las propias debilidades y negatividades y contra ese dragón interior que a veces escupe fuego por la boca haciendo daño a quien se interpone en su camino.

Es la guerra que hemos de declarar a lo que no nos gusta de nosotros mismos y que obstaculiza la consecución de nuestro destino o propósito de vida.

Se trata de la difícil empresa de dar sentido a nuestra propia existencia, la lucha entre nuestras fortalezas y nuestras debilidades, entre el principio divino presente en nosotros mismos y nuestra naturaleza puramente humana e incluso animal.

Los psicoanalistas suelen interpretar la lucha con el dragón como una dramatización alegórica de la pugna del yo por elevarse desde las sombras del subconsciente al mundo de la conciencia.

El dragón es la representación metafórica de las fuerzas irracionales y violentas que existen en nosotros mismos, la parte más oscura y profunda que nos encadena y amenaza nuestra parte generosa y luminosa.

La imagen del héroe luchando contra el dragón nos presenta de forma muy gráfica la lucha que libra cada ser humano entre la luminosa conciencia y los instintos.

El mito del héroe contra el dragón es un mapa que nos muestra el combate que debemos librar si queremos que las nobles cualidades del alma como el amor a la verdad, la generosidad, el valor, la gratitud, etc., triunfen sobre el egoísmo y el egocentrismo, sobre la mirada crítica y oscura, sobre la duda y la falta de propósitos. Se trata de la lucha de la conciencia contra la inconciencia; la lucha que todos, hombres y mujeres, hemos de librar contra esa parte gris de nosotros mismos para transformarnos y construirnos como realmente queremos y soñamos ser.

En nosotros existe la capacidad de ser Horus enfrentándose a Seth, de ser San Jorge lanzándonos al galope sobre el dragón, de ser Herakles venciendo con nuestra maza a cualquier enemigo que se ponga en nuestro camino o de ser Indra luchando contra el dragón Vritra. El problema es que muchas veces no nos lo creemos, porque muchas veces no vemos al héroe que vive en nosotros.

Ignacio Vilar

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