Federico Fashen

 DIRECTOR DE EPIGRAFÍA DEL PROYECTO ARQUEOLÓGICO DE CANCUÉN

Damos la bienvenida a Palma de Mallorca a Federico Fahsen, uno de los más importantes epigrafistas de los Mayas y uno de los pioneros en este campo de la investigación en Centroamérica.

– ¿Nos podría hablar de lo más destacable de la civilización maya?

– Yo creo que la civilización maya, al igual que todas las antiguas civilizaciones del continente americano, destaca por una serie de logros que en esa época eran superiores a los que había en la misma Europa. Por ejemplo, los mayas tenían el concepto del número «cero», cuando en España no se conoció hasta que llegaron los árabes y lo transmitieron al resto de Europa. Pero ya desde el Preclásico (período anterior a Cristo), el concepto de «cero» se utilizaba, y eso es un logro matemático muy importante para una cultura. Por otro lado, dentro de las culturas de América, fue la única que estableció un sistema de escritura en el cual se puede hablar y escribir exactamente lo que se está diciendo, o sea, se tienen verbos, adverbios, tiempos y aspectos verbales, adjetivos nominales… en fin, toda la gramática. En un mismo signo se pueden poner esos tiempos y componentes gramaticales, dando lugar a lo que es un «sistema inclusivo», algo así como lo que ocurre en el alemán, que una palabra tiene todo lo que tiene que decir, y por eso son tan largas; cosa que nosotros no tenemos en el castellano, porque siempre lo estamos dividiendo en diferentes momentos y aspectos. En general, yo diría que incluye todo lo que es gramatical: no es sólo decir «sentarse» sino, «se está sentando», «se va a sentar»; incluso, el idioma maya tiene más de un pretérito: algo que pasó ayer, hace mucho tiempo o hace algún tiempo… Existe esta amplia posibilidad a través de sufijos y prefijos en los glifos.

– ¿Qué obras literarias tenían los mayas?

–  De la época de la llegada de los españoles está el Popol Vuh, el Manuscrito de los anales de los Cachiqueles, que es una historia que comienza con una parte mítica que continuó la familia Sagil Cachiquel hasta el año 1606, y cuenta la historia de cómo llegaron los españoles y cómo quemaron a los reyes; de cómo los diferentes caciques y líderes de las comunidades bajo gobierno colonial trataron de tener su parte histórico-mítica y demostrar que ellos eran los dueños de esos territorios.

– ¿Cuál se considera la última obra en lengua maya?

– En la zona maya de Guatemala, los Anales de los cachiqueles; en Yucatán los Chilambalam que llegan hasta 1700-1800. Son también títulos en donde se trata de probar quienes son, de dónde vienen, quienes son sus gentes, cuál era su territorio…

– ¿Y qué hay sobre el tema de que se considera que los mayas siguen vivos?

– Tenemos un excelente poeta, Humberto Alcabal, en Guatemala, que es maya y escribe en idioma maya, incluso acaba de ganar el premio nacional de literatura «Miguel Ángel Asturias» por su obra en quiché (idioma de un pueblo nativo de Guatemala).

– ¿Cuál es la relación de estos pueblos indígenas con los antiguos mayas?

– Las inscripciones están en un idioma que ya no existe. En Yucatán sólo hay un idioma, el yucateco; en Guatemala tenemos veintidós idiomas mayas, algunos importantes, hablados por un millón de habitantes, los quichés. Entre ellos hay diferencias, pero tienen todos el mismo origen. Resulta que ese panorama produce problemas al Estado, porque las reivindicaciones actuales de los grupos mayas es que debe aprenderse su idioma en primaria, para luego llegar al castellano. En un país pobre, tener un sistema de educación en donde hay que preparar maestros de escuela en los diferentes idiomas de las regiones, y luego hacer que el sistema funcione, es muy complicado; y además tiene el dilema de que el idioma de 25.000 habitantes no tiene la posibilidad de ser incorporado a la sociedad de Guatemala, mientras que por otro lado, son aplastados por una mayoría abrumadora y van a tener que perder su idioma. Este es un problema grave para ellos y para el Estado guatemalteco, porque nadie en Guatemala va a querer ir a aprender ese idioma y convivir con ellos. Este problema, mal llevado, puede producir un conflicto social, pero bien llevado, haría que los jóvenes y los niños acaltecas mantuviesen su identidad, porque el idioma es la identidad. Aunque tengan que aprender castellano, si continúan con su idioma, va a ser bien llevada esa situación; este es el asunto que se debate.

  Otro de sus logros es que consiguieron establecer un sistema de vida que duró 2.500 años. Es una de las civilizaciones más largas que ha existido en el mundo, y bastante conservadora, un poco como la egipcia. El rey se considera a sí mismo como el eje del universo; si falla algo en ese universo, si hay un huracán, si hay hambre porque fallan las cosechas, se dice que viene un deterioro eventual de lo que es la gran civilización.

  Cuando los españoles llegaron a América Central, en una isla de la región de Los Lagos, en Flores, todavía vivía un reino maya que llegó a mantenerse independiente hasta 1697. Una parte de la población pervive con sus propias cosmovisiones y con sus propios gobernantes; mientras en Guatemala, en la Universidad de San Carlos se daban clases de Medicina, Teología, Derecho canónigo, Derecho civil, etc., al mismo tiempo, en Flores, estaban escribiendo el famoso Códice de Madrid, que está en el Museo de las Américas en Madrid.

–  Esas ciudades que has encontrado abandonadas, ¿es cierto que dan la sensación de que se quedaron desiertas todas a la vez?

–   Hay diferentes pasos en esa historia. Uno es que, efectivamente, la zona del suroeste de Petén, que está encerrada por el río de la Pasión y el río Usumacinta, en el año 760 tuvo un violento colapso de guerras internas; es decir, que un estado que dominaba a todos, de repente se vio sorprendido por una rebelión de la que resulta la muerte del rey, y por ello se viene abajo toda la región. Así que se crean pequeños estados independientes luchando por sí mismos. Y todo comenzó porque ambos ríos vienen del altiplano guatemalteco y todo el comercio que pasaba por esta zona quedó bloqueado por las guerras civiles: los pueblos perdieron repentinamente su forma de vivir y llegó su progresiva desaparición. Se comerciaba con plumas de quetzal, piedraa de Petén, el pedernal, la ovidiana… Por ejemplo, un problema en un lugar hacía que otras ciudades como Yaxilan, Piedras Negras, Palenque, etc., fueran víctimas inocentes del conflicto: abandonan los cultivos para pelear y las mujeres ocupan sus lugares. Ello implica falta de mano de obra, desnutrición de los niños, descenso de población y, eventualmente, una migración de estos territorios. Se sabe que parte de esa población del suroeste va hacia Belice buscando algo mejor, entre otras cosas, comida como el pescado que está en el mar, o zonas donde la tierra es más fácil de cultivar… Así que lo que causó el colapso maya, fueron muchas cosas en cascada.

– Para acabar déjenos un mensaje para despertar el interés sobre la Mayología.

–  Pues yo creo que el mensaje positivo que puedo dar es que al abordar los estudios de la Mayística o Mayología, se está entrando en un campo en el que todavía, en España, se puede sentir uno como un explorador. En España hay un gran espíritu explorador y tiene que ser así porque si no, no hubieran descubierto América… Pero yo creo que estudiar la cultura maya y las culturas generales de América en la época prehispánica y en la actual, le abre a uno la posibilidad de estar explorando algo nuevo. Yo tengo aquí, en Madrid, dos colegas epigrafistas muy buenos, uno de ellos es el epigrafista-lingüista Alfonso La Cadena, que estudió conmigo en una época y me superó ampliamente; y el otro es García Campio, colega suyo y muy bueno, también. Trabajan con otros europeos, un danés y un alemán. Es decir, que en Europa hay un grupo muy bueno de epigrafistas, pero sólo hay dos españoles -que yo conozca- que trabajan en el área maya allí, en América: Pepa Iglesias y su esposo Andrés Vidal, de la Complutense; trabajan en Guatemala y creo que van a seguir en Machakilá, cerca de Cancuén, donde yo trabajo. Esto es muy poco, porque si un día desaparecen, se acaba la arqueología maya o la epigrafía maya en España.

  El mensaje es que América y España tienen una relación estrecha en comercio, exportaciones, importaciones, inversiones… Y si está eso ¿por qué no está la parte académica?

Leticia Ortega