Juan López Marchena

Arqueólogo de campo de las excavaciones de Chavín (Perú)

– ¿Nos podrías describir brevemente el yacimiento de Chavín para hacernos una idea?

– El yacimiento está ubicado en las faldas orientales de la cordillera blanca. Está entre la unión de dos ríos: el Wacheqsa, que viene de Oeste a Este, y el Mocsna; hay un triángulo en el que se unen estos  afluentes del Marañón. Está ubicado a 3.180 m sobre el nivel del mar. El sitio en sí es un monumento arqueológico donde se evidencian estructuras, galerías, plazas circulares, cuadradas… Hay 14 galerías, pero en la actualidad sólo se abren cuatro.

– ¿Chavín tuvo alguna influencia en las culturas que poblaron Perú posteriormente?

– La influencia de Chavín en su apogeo fue enorme. Influenció mucho a la cultura andina, con su técnica de arquitectura y sus conocimientos astrológicos y económicos.

– ¿Fue conocida por los Incas?

– Los Incas son posteriores, pero culturas más tardías que Chavín se enclavaron también aquí. Los Incas respetaron el templo, no lo destruyeron, solamente ha sido dañado por fenómenos naturales. Fue un lugar de peregrinación, un oráculo, un centro religioso. Venían de la costa, de distintas partes, de la ciudad e inclusive gente de la selva. Era un nudo de caminos, ya que de Chavín se llega a la costa por una carretera antigua, que conduce también a la selva.

– ¿Cómo ve a este monumento arqueológico la población indígena actual, se sienten sus herederos de alguna manera?

– Bueno, esto es una cosa que hay que resaltar: muchas comunidades colindantes con  Chavín no conocen casi lo que es el monumento ni lo visitan; las autoridades conocen muy poco también porque el interés por Chavín se atribuye a personas dedicadas a la investigación arqueológica. Me da mucha pena, porque la población indígena no se identifica con el monumento, tal vez por falta de conocimiento, de educación, de estudios, pero debería ser lo contrario. Nos hace falta una política mejor de educación para llegar a estas personas.

– ¿El nombre de Chavín tiene algún significado?

– El significado de Chavín viene de la palabra Chaupin, que quiere decir medio, centro, y por la localización se podría decir que está en el centro, como lo estuvo también Cuzco, que significa ombligo. En sí, Chavín es centro y en su tiempo funcionó como tal.

– ¿Qué función y sentido tienen los subterráneos que recorren el yacimiento?

– Se trata de ambientes rodeados por grandes masas de tierra y de piedra y un chapado construido con piedras labradas; las galerías o ambientes interiores tienen su nombre de acuerdo con su forma; por ejemplo, la galería del laberinto se llama así porque se asemeja a este concepto; son apreciaciones, que le dan los estudiosos modernos, pero en su época parece que funcionó como depósito, porque se dice que Chavín, a parte de ser un centro religioso, también fue un centro administrativo, y todos los productos de las zonas aledañas se guardaban y conservaban aquí. Servían también para alojar a los representantes de otros pueblos; el albergue para estas personas no era de un día ni de semanas, sino de meses, y varias veces al año, para la celebración de sus fiestas sagradas.

– ¿Se sabe hasta dónde llegan estas galerías, qué extensión tienen y si quedan más por descubrir?

– Las excavaciones en Chavín están descubiertas sólo en una tercera parte, queda mucho por descubrir; se dice que por estas galerías pasa el río Mocsna, hacia el este, porque al otro lado hay evidencia de pasadizos que han sido destruidos por fenómenos naturales, como el aumento del caudal del río. Hasta la actualidad se conocen 14 galerías, pero tan sólo 4 se dedican al turismo, y en algunos sectores, como la plataforma norte y la plataforma sur, tan sólo hay 5 ó 10 metros de galería que se han rescatado, faltando mucho aún. Hay más túneles, pasadizos y galerías, pero están derrumbadas o colapsadas y se necesita mucha investigación para conocerlas más a fondo.

– En las construcciones aparecen bloques de piedra de 50 toneladas ¿se sabe su procedencia y cómo las transportaron por las cordilleras andinas?

– Es un poco difícil, pero hacia el norte y hacia el sur hay canteras, aunque no se sabe a ciencia cierta si fue de ahí de donde se trajeron. En cualquier caso, hay 100 km y eso es una gran distancia; estaríamos hablando de un transporte con una tecnología muy avanzada. Muchos estudiosos suponen que las trajeron por el río, pero el río se queda a 20 Km…

– ¿Nos podrías hablar sobre las canalizaciones acústicas del templo circular? ¿cuál era su finalidad?

– La gente que planificó la construcción de este templo tuvo un gran conocimiento de ingeniería hidráulica y eso lo sabemos porque se supone que lo que está más abajo es anterior. Si se hace un perfil, un corte en lo que es el templo de Chavín, vemos que las galerías o los canales de drenaje están bien hechos, bien elaborados, con piedras muy bien labradas y que tienen un canal madre que desemboca en el río Mocsna, y una infinidad de ramales que vienen de todas las direcciones. Se dice que canalizaron también el agua del río Wacheqsa, que está hacia el oeste, y lo condujeron de tal manera que el agua da hasta la galería de los cantos rodados, donde fluye a través de escalinatas y produce un ruido parecido al rugido del Jaguar. En la parte superior tienen conductos que sirven para la respiración, pero también para que salga el sonido. El agua estaba canalizada de tal manera que -tan sólo para las ceremonias- se abría una especie de compuertas y el agua corría con gran velocidad y producían este sonido. Son hipótesis de algunos autores, pero que en realidad coinciden y me parece lo más lógico.

– ¿Cuál es el enigma de la Piedra de los siete orificios?

– Es una piedra de oráculo que tiene siete hoyos, siete pocitos, y en la lado este tiene una impronta donde se dice que estuvo la estela de Raimondo, porque coinciden las medidas. Funcionó como un oráculo donde los sacerdotes de Chavín adivinaban los tiempos de buena siembra, cosecha, lluvia, etc. Cuando la llenan de agua, se dice que son como espejos donde se refleja la constelación del Orión justo el 21 de septiembre, que es el equinoccio de primavera en este hemisferio. Los sacerdotes conocían muy bien los movimientos de los astros; eran unos grandes observadores en astrología y astronomía y por eso adquirieron la fama que tuvo Chavín.

– Su cerámica guarda algún que otro secreto ¿nos lo podrías desvelar?

– La cerámica en Chavín es impresionante. Las primeras fases tienen un gran pulido, un gran brillo y belleza, que nos dice mucho de la tecnología de ese entonces. No encontramos los hornos, no encontramos los talleres alfareros, pero la misma evidencia nos demuestra que estuvieron hechos con una gran tecnología que las culturas posteriores no igualaron.

– ¿Cuéntanos un poco la política arqueológica de este monumento?

– Actualmente está controlado por el Instituto Nacional de Cultura. La actuación arqueológica no está dándose de acuerdo a la categoría de Chavín, puesto que es patrimonio cultural de la humanidad, declarado como tal desde el año 1985 por la UNESCO, y debería tener una mejor atención y conservación. En este momento no hay excavaciones. Tan sólo trabajos de conservación y prevención. Me gustaría que hubiera más apoyo económico para Chavín, para lo que representa Chavín.

– Para acabar, nos gustaría que dijeras unas palabras de despedida.

– Estoy muy contento, muy complacido de esta visita de la revista Sophia. También de que estas notas se publiquen en Europa, donde Chavín no es muy conocido. Chavín es uno de los sitios más importantes y un centro matriz de la cultura andina. Me gustaría que llegara a todo el mundo y que gente interesada y tal vez con recursos, puedan conocer Chavín y ayudar económicamente para proyectos futuros.

Rafa González